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PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES

Placeholder  ImageCOMO PREVENCIÓN Y AYUDA PARA VARIADAS MOLESTIAS FÍSICAS Y ENFERMEDADES

Para entender más fácilmente la operatividad del RESONADOR, el lector deberá visitar el enlace a la página FUNCIÓN, cuyo tema esencial es la explicación del modelo físico sobre el que se sustenta su funcionamiento. Sin embargo, es importante anotar, antes de iniciar las explicaciones de la interacción con los seres orgánicos, que la enfermedad puede definirse de variadas maneras.

Por ejemplo, la enfermedad puede sustentarse en el desequilibrio bioquímico del sistema, razón por la cual es necesario introducir una serie de agentes externos con el fin de lograr nuevamente la armonía del cuerpo.

También, la enfermedad, puede ser definida como la somatización consciente o inconsciente que un sistema orgánico genera debido a la errónea actividad de la mente. En este caso, es necesario buscar las causas del desequilibrio psíquico y llevar a que el individuo mismo, mediante la comprensión de su propia naturaleza o del acontecer sobre el que lleva su vida, obtenga la comprensión interior que lleve a la posterior recuperación que su organismo requiere.

También es posible definir que la enfermedad en un sistema orgánico es un exceso de entropía más allá de un factor de degradación normal. Es decir, la entropía, definida como grado de desorden de la materia, produce, gracias al constante intercambio entre sistemas de información cerrados (seres orgánicos), una actividad normal de degradación a la que denominamos envejecimiento.

Sin embargo, cuando la degradación del sistema opera más allá de unos límites permitidos y la entropía del sistema aumenta, entonces aparece la enfermedad a nivel físico. Advierta como, por ejemplo, cuando usted está sano no nota el cuerpo, es decir, detecta sus miembros, los órganos y sus funciones, la respiración, etcétera, pero no detecta sentido de diferencia entre ellos. Mientras usted esta sano del estómago no tiene porque notarlo; mientras no esté enfermo de la musculatura, en cualquier parte del cuerpo, jamás notará la presencia del músculo, y si la nota no habrá dolor. La enfermedad física o psicológica nace con la aparición del aumento de sentido de diferenciación en cualquier función orgánica física.

Note como su salud psicológica aumenta en la medida en que posee una mente más calma, es decir, una mente proclive a no crear excesiva actividad mental. La excesiva actividad mental aumenta los procesos de cognición con el consecuente gasto de energía física en forma de estrés, por ejemplo.

La entropía es sinónimo del aumento de partes en un sistema cerrado. Entre más actividad haya en un sistema hay mayor posibilidad de generar desorden. El aumento de gasto de energía provoca calor, que a su vez genera mayor entropía. Una entropía muy alta significa amplitud en el intercambio de energía y de la información que en ella reside. Una entropía muy baja implica intercambio de información sin que en el sistema exista excesivo desorden y, por lo tanto, gasto de energía.

Todos los seres vivos se deterioran. Comer deteriora pues produce calor, no comer deteriora pues impide que el sistema posea energía para intercambiar. Nada en la naturaleza puede huir de la entropía, al amento de desorden, de diferenciación. Al parecer, cada ser humano, cada órgano constitutivo del ser humano, inclusive cada célula, posee un factor de entropía específico, que impide su eternalización: vivir nos lleva definitivamente a la muerte; está es la única certeza con la que se nace.

Suele denominarse antientropía o neguentropía, a la facultad de un sistema de intercambiar energía o información con otros sistemas sin decaer en la degradación excesiva del sistema. Desafortunadamente no puede ser explicado como en un sistema cerrado puede haber gasto, debido al intercambio con otros sistemas, sin que exista un ingreso de energía o aportación externa de información a él mismo. Esta apreciación última va en contra de la más importante de las leyes de la física, es decir, de la segunda ley de la termodinámica: la integral cerrada de calor es siempre constante, esto es, que todo organismo mantiene siempre constante la energía de sus sistema, pues la que sale, gracias al intercambio con otros sistemas, debe estar siempre compensada por otra que entra.

La antientropía o neguentropía, se ha implantado en los círculos de investigadores de la naturaleza como un factor importante de tener en cuenta para generar una mejor calidad de vida, pues implica la aportación sin gasto. La consecuencia de la aportación sin gasto lleva rápidamente al hecho de que el individuo no es necesariamente un continuo de energía que evoluciona gracias al intercambio con los demás sistemas cerrados, sino a que el individuo esencialmente goza de la condición ya propia de integración con todas las cosas. Basta la entropía de la mente sea mínima y el universo debe experimentarse como un continuo indiferenciado.

El RESONADOR, como aplicación al aumento de calidad de vida en seres orgánicos, fomenta la disminución de la actividad entrópica del sistema, induciendo una reacción natural de equilibrio ante las enfermedades o el dolor.

La función del RESONADOR no es curar, tal como lo busca hacer un remedio químico, pero sí fomenta la neguentropía del sistema. Es el sistema mismo quien reacciona y quien ya posee en sí mismo la propia facultad antientrópica, al igual que el sistema inmunitario fomenta su actividad de reacción, que ya es propia, ayudado por una vacuna que se introduce en la sangre.

En el plexo solar

El plexo solar es una zona que nuclea innumerables terminales nerviosas. Note como ante el miedo, susto o alegría una persona suele llevarse las manos sobre el estómago, justo bajo el esternón, junto con la consabida sensación de vacío que allí se produce.

El plexo solar es una zona en la que se mide el nivel de reacción del organismo con los diversos agentes externos. Es la puerta por donde ingresa la información que nuestros sentidos detectan y que la mente interpreta.

La fragilidad de esta zona es evidente en personas que están expuestas a excesivas radiaciones nocivas externas, o en aquellos que poseen una sensibilidad aguzada y son capaces de compartir el dolor físico o psicológico ajeno sin medida alguna.

En ocasiones la excesiva sensibilidad de la zona puede llegar a producir dolor o vacío. Por ello puede llegar a ser necesario el uso de dos RESONADORES. Puede inclusive sentir al comienzo de su uso un pequeño mareo, pero finalmente desaparece al permanecer con el RESONADOR cerca de su cuerpo.

El RESONADOR induce una respuesta de equilibrio ante la nocividad de cualquier tipo de radiación que entra al sistema por esa zona y, por lo tanto, induce mayor calidad de vida en quien lo usa.

Para Cortadas de piel


Además de usar todos los medios de ayuda ya conocidos para desinfectar y cicatrizar, pruebe colocar el RESONADOR sobre una herida. Notará cómo aumentará vertiginosamente la capacidad del cuerpo para crear orden, esto es, para armonizar el sistema y aplacar la molestia o el dolor.

Sobre una herida

La cualidad antientrópica del RESONADOR, es decir, la tendencia natural hacia el equilibrio sin gasto de energía, induce un aumento de armonía como respuesta a la degradación de la zona afectada, produciendo una tendencia a la disminución del dolor y una mejora de los sistemas de reconstrucción de tejidos.

Como vitalizante

Hay zonas claves del cuerpo que conviene mantener equilibradas, pues desde allí se vierte salud a las restantes zonas del cuerpo. Observe cómo caminar descalzo sobre el césped genera finalmente una grata sensación de bienestar. En este caso, las plantas de los pies se convierten en un lugar de intercambio de energía con la tierra misma y de descarga eléctrica estática del cuerpo.

Colocar un RESONADOR en los zapatos, inclusive bajo la lengüeta, para evitar que se note o moleste, puede llegar a convertirse en una hábito que produce un gran bienestar. La irradiación proveniente de la tierra pasará primero a la zona de equilibrio y armonización del “campo de acción” que produce el RESONADOR, y permitirá “filtrar” la nocividad de la radiación. Además, el cuerpo responderá induciendo vitalidad al sistema y, por ende, calidad de vida.

Para los dolores de cabeza

Los dolores de cabeza son cada vez más comunes en nuestra sociedad. El estrés y el alto índice de tensión psíquico son uno de los mayores causantes de todo tipo de enfermedades.

Con una mínima sensibilidad que usted posea, podrá notar el “campo de acción” equilibrante del RESONADOR en cualquier lugar del cuerpo, aunque este dolor sea producido por un traumatismo externo.

Puesto en la frente o a la altura de la nuca, y manteniendo una posición suficientemente cómoda, podrá ser testigo del equilibrio que se produce en el interior de la cabeza. El RESONADOR siempre lleva a equilibrar el campo sobre el cual se sitúe, y a disminuir la entropía, esto es, el grado de desorden que produce el dolor estructural, es decir, el producido y experimentado en el cuerpo.

Para evitar el Jet lag

Uno de las condiciones más molestas a las que nos sentimos obligados a mantener es la relacionada con la permanencia en los aviones. La falta de humedad en el ambiente y especialmente la falta de renovación de aire producen un alto nivel de ionización del ambiente. Sumado esto a los continuos campos electromagnéticos que operan en el habitáculo, el avión se convierte comúnmente en uno de los más tóxicos sitios de permanencia, especialmente en vuelos transcontinentales o interoceánicos.

Es frecuente el mareo en pasajeros que duran mucho tiempo en aviones, que se parecen al malestar general del organismo por permanecer largas horas en lugares poco bióticos, como por ejemplo dentro o cerca de grandes subestaciones eléctricas o cerca de transformadores eléctricos. Para estos casos, y en este caso por experiencia propia, debido a la cantidad de vuelos que permanentemente realizo, el RESONADOR es un arma bastante eficiente para los dolores de cabeza y malestar general que provoca permanecer durante largos trayectos a altas alturas en un avión.

Para mejorar la piel

Esta condición de los RESONADORES es tal vez una de las más interesantes para las damas, pues tiene que ver con el cuidado de su piel.

La gran cantidad de cremas para uso corporal existentes en el mercado tienen como objeto primordial mantener una calidad de piel juvenil y preservarla del envejecimiento que produce el paso del tiempo.

Las cualidades básicas del RESONADOR, es decir, su alta capacidad biótica, promueve un altísimo nivel de equilibrio en cada uno de los componentes con los que se fabrica una crema cualquiera. Así entonces, aplicar un RESONADOR sobre la superficie del tarro que contiene el producto, o simplemente depositarlo sobre un RESONADOR, actualiza la información armónica que éste posee por naturaleza y trasfiere su información a los ingredientes que constituyen la crema.

Otras aplicaciones

Son múltiples las aplicaciones del RESONADOR. Gracias a la naturaleza con la que está diseñado, puede interactuar con todos los seres vivos e inducir un nivel de equilibrio y recomposición vital de la zona en afectación. Pueden existir aún más facetas en las que pueda ser usado; basta probarlo para notar sus bondades.

Intente investigar con detenimiento cualquier prueba a la que el RESONADOR sea solicitado. Lo más importante es que intente hacer las mediciones con el propósito claro y neutro de querer aprender de una manera sana. El RESONADOR funciona por él mismo, pero la base temperamental sobre la que usted lo estudia puede llegar a influir, al igual, por ejemplo, a cómo influye en sus relaciones interpersonales creer o no en la bondad humana o en el hecho de creerse más importante por tener más dinero.